VINICULTURA HEROICA DETALLE 2HDR2
Hablar de la Ribeira Sacra también es hablar de vino, lo que se aprecia nada más poner el pie en estas tierras: su paisaje está marcado por los conocidos “socalcos”, viñedos en bancales situados en las laderas de las montañas. La leyenda asegura que estos vinos eran ya demandados por los césares romanos para consumir en Italia. Se dice que los romanos plantaron las primeras vides que convivirían con las vides silvestres de la ribeiras del Sil. Este tipo de distribución en escalera fue la solución que los romanos vieron para salvar la pendiente del terreno. En las riberas soleadas los viñedos descienden en bancales hasta cerca del río mientras que una vegetación de robles, castaños y abedules complementa desde la otra orilla la riqueza cromática del panorama La viticultura y los vinos de la Ribeira Sacra se merecen el calificativo de heroicos, de un desnivel de terreno que puede llegar al 100%  y que convierte a los bancales de las laderas de los ríos Miño y Sil en un paisaje espectacular de viñedos, en un territorio único para el cultivo de la vid,  pero también un espacio difícil de trabajar que no acepta mecanización. Admirar la difícil vendimia en las pendientes en donde la espalda de cada uno sigue siendo el único sistema, excepto pequeñas ayudas modernas de mecanización por medio de raíles.

” Viticultura Heroica, un trabajo continuado arañando recursos a la montaña, solo manos, brazos y espaldas…”