BLUE HDR2La Ribeira Sacra atesora una de las mayores concentraciones de iglesias románicas, cenobios y monasterios de toda Europa que se pueden ver recorriendo distintas rutas. El románico constituye una de las señas de identidad de la comarca.

Aquí los límites de la tierra son tan imprecisos como los del cielo. Nadie sabe dónde empieza y dónde acaba la Ribeira Sacra. Sólo en la localidad de Os Peares se puede ver al mismo tiempo los dos grandes ríos del noroeste: el Sil que lleva el agua y el Miño la fama, según el dicho popular.

“La Ribeira Sacra, piedra y belleza sagradas”

Si todo el interior de Galicia presenta una impresionante densidad de arquitectura románica, la Ribeira Sacra presenta el aliciente añadido de ofrecer una colección importante de monasterios medievales. Está documentado el nombre de Rivoyra Sacrata para referirse al refugio de monjes y eremitas desde tiempos de los suevos en las gargantas fluviales del Sil y del Miño.

Es fácil entender por qué cientos de monjes y ermitaños escogieron los bosques de la Ribeira Sacra para levantar aquí sus monasterios: soledad, calma, silencio, naturaleza, verdes y ocres, viñedos, aguas tranquilas…

A la búsqueda de los monasterios, asentados en parajes que invitan a la reflexión, hallaremos también las mejores imágenes. Los cenobios más apegados al fluir del Sil son los de Santo Estevo de Ribas de Sil y el de Santa Cristina, este último entre árboles centenarios. En el medio de las villas de Chantada y Monforte de Lemos, la Ribeira Sacra del Miño es una auténtica ruta del románico. Casi todos los monasterios se ubican en la margen izquierda. Primero Santo Estevo de Ribas de Miño y San Paio de Diomondi (O Saviñao) Después, el convento de San Salvador en O Castro de Ferreira, las iglesias de San Fiz de Cangas, o de San Miguel de Eiré. Son las parroquias más antiguas de la cristiandad en la península Ibérica. Verdaderamente, se trata de riberas sagradas y bendecidas con vino.