Vista del rió Sil desde uno de sus miradores

Vista del rió Sil desde uno de sus miradores

Pero no todo es patrimonio arquitectónico en la Ribeira Sacra, su paisaje, formado por bosque autóctono, es el lugar ideal para que los amantes de la naturaleza puedan recorrer distintas rutas. No olvidéis hacer una parada para contemplar la gran obra de la naturaleza en el cañón del río Mao, con sus impresionantes saltos. Y si, lo que os gusta es contemplar paisajes, acercaos hasta Parada de Sil, donde os aguardan los cañones más agrestes y escarpados de toda la zona. Los más conocidos son “los Balcones de Madrid”, “Cabo do mundo”, “Mirador del Duque” o “Mirador de Cadeiras” desde los que podéis apreciar la espectacularidad de los cañones colgados sobre el vacío.

La Ribeira Sacra inspira el espíritu en paz tras haber recorrido sus montes mágicos, donde la naturaleza salvaje y la fe conviven en perfecta armonía. Guiados por las orillas del Miño, o bien navegando por los cañones del Sil, descubriréis rincones inaccesibles por tierra que hacen de estos parajes un lugar muy cercano al paraíso.

Los regalos que ofrece la naturaleza en Ribeira Sacra son extraordinarios y tú puedes descubrirlos…

Existe una leyenda acerca del origen de los Cañones del Sil y del Miño. Según el mito, el dios Júpiter, enamorado de la hermosa tierra gallega, determinó poseerla, atravesándola con un río, el Miño. Pero su celosa esposa, la diosa Juno, no se avino a compartir su amor con una extraña; para alejar a Júpiter de la hermosa rival, no dudó en abrir una profunda herida en aquel sublime rostro. El odio de la esposa fue tal que la herida profundizó hasta límites insospechados dando lugar a los actuales Cañones del Sil.

Los valles formados por los ríos Miño y Sil en A Ribeira Sacra son uno de los monumentos naturales más hermosos de Galicia y además esconden un arte que sobrevivió durante siglos envuelto por la espesura de los bosques y la sombra de los valles.