¿Crees que algo tan distante como el sueño desenfadado de la niñez puede hallarte…?, ¿quieres despertarte rodeado de verdes prados, bosques de carballos y castiñeiros? ¿Sabes quienes somos?

_MG_0641Mily y Liván os dan la bienvenida al Pazo As Casas, nuestro hogar, a donde si queréis acercaros está a vuestra disposición todo el año.
Nosotros hemos cruzado la frontera, la periferia y más allá, y hasta San Pedro de Viana no hemos parado.
Años atrás, en nuestra búsqueda y desde el corazón de la Galicia interior, el Pazo As Casas, se nos coló dentro. Ya desde antes la vida cotidiana Gallega, en especial la vida chantadina nos hacía unos guiños. Han sido las costumbres pícaras, la gastronomía que parte del concepto que la sencillez es un sabor, el ser pioneros natos (es una redundancia en sí) de lo que hoy titulamos “vida sostenible”, sus fiestas patronales y la fidelidad a la vecindad en cada noche cerrada como cualquier noche de campo.

De raíces cubanas y raíces gallegas, hemos querido aunar ambas culturas, entre sí hermanadas. Galicia y la Habana son entidades vivas, saberes dóciles y responsables de su aporte cultural.
Desde la mirada de quien está lejos de su tierra, encontrarme con este vínculo vivo y de respeto por y para Cuba, hacen que día a día quiera formar parte de esta Galicia, de su lucha y esfuerzo, de sus costumbres y tradiciones, de su idiosincrasia,… A quien entrego mi quehacer sin reparos.
Como hija de un gallego, el escultor Eduardo R. Osorio, natural de una pequeña aldea, Esmeriz de Chantada, me he reencontrado con mis raíces y recuerdos de la infancia. Es mi viaje a la semilla, fraguado en la ilusión de una nueva andadura.

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El Pazo es arte en sí mismo y el arte habita entre sus paredes con esculturas de Eduardo R. Osorio, que en sus propias palabras: …”Yo no podría hacer mi trabajo sin sentirlo, en mi obra domina lo gallego porque eso soy yo, un fuerte tirón gallego, llevo esa pegadura a la tierra y aunque no quiera a veces en las esculturas de tipo libre, nunca en el retrato, se refleja esa morriña. El gallego es un hombre encerrado en sí mismo y también lo reflejo”.